Cómo funciona
Invitación digital + RSVP por WhatsApp + registro de regalos integrado + panel de gestión. Armado en 5 minutos. Tus invitados confirman y regalan en pesos, sin crear cuenta.
Para los novios
Registrate en 2 minutos. Sin tarjeta de crédito, sin período de prueba, sin letra chica.
Elegí uno de nuestros 16 templates (cada uno con su destino sugerido), subí tu foto, agregá ceremonia, fiesta, dress code y RSVP. Todo desde el panel.
Armá la lista de experiencias regalables — una cena, una noche, una excursión — con precio sugerido. Cada invitado elige qué regalar.
Publicá tu invitación y compartila por WhatsApp, Instagram o como quieras. Un solo link para todo, RSVP incluido.
Para los invitados
Tus invitados abren el link y listo. Así de simple.
Desde WhatsApp, Instagram o donde lo reciba. No necesita app ni crear cuenta.
RSVP con un click. Puede agregar acompañantes y notas de alimentación.
Ve las experiencias regalables del viaje de la pareja y elige cuál regalar.
Paga en pesos como siempre — tarjeta, transferencia o efectivo.
Precios
Sin planes, sin suscripción, sin tarjeta. Armás tu invitación, la compartís, la editás las veces que quieras.
Los regalos quedan disponibles en el panel de los novios y se transfieren a su cuenta bancaria cuando ellos lo soliciten. Sin mínimo, sin esperas largas.
El detalle de comisiones y servicios está en los Términos y Condiciones.
No. Los novios reciben los regalos en su cuenta bancaria cuando quieran retirar. Los invitados pagan en pesos sin crear cuenta — tarjeta, transferencia o efectivo.
Sí. El registro de regalos es opcional. Podés publicar solo tu invitación con RSVP y usar SEIV como invitación digital gratuita.
Ilimitados. No hay restricción en la cantidad de invitados, RSVPs ni regalos.
Sí. Podés cambiar el diseño, fotos y contenido en cualquier momento desde tu panel.
El dinero es tuyo desde el primer regalo. Lo retirás a tu cuenta bancaria cuando quieras y lo usás en lo que prefieras.
El día más importante
De Save The Date → SEIV.
Sin CBU. Sin imprenta. Sin diseñador. Sin Excel de la mamá. Sin “¿confirmaste?” por WhatsApp.